La maldición de Goliath

Una maldición ha estado a punto de provocar que The Mars Volta no pusieran a la venta «The Bedlam In Goliath«, su nuevo disco.

A poco de terminar la gira de «Amputechture«, su anterior trabajo, el guitarrista Omar Rodríguez López compró una tabla de ouija en Jerusalén que estuvo a punto de acabar con la paciencia del grupo. El estudio donde grababan el nuevo disco se inundó dos veces, el quipo se les echó a perder, perdieron algunos temas y su ingeniero dejó el proyecto debido al mal fario.

El caso es que mientras más usaban «El adivino» -como empezaron a llamarlo- más cosas exigía y más abusaba de ellos.

«Todo empezó como un divertimento, despreocupadamente. Pero empezaron a ocurrirnos cosas. Tras un tiempo, no podíamos dejar de escribir todo ese material,» explica López a Billboard.com. Así, la banda empezó a escribir todo lo que el tablero «decía«. Más tarde se dieron cuenta de los símbolos y palabras religiosas que había inscritas en el tablero. «Este álbum es la historia que nos han contado, nuestra interpretación, y todo lo que nos iba ocurriendo. Está todo relacionado.»

La música estaba en gran parte compuesta antes de que el vocalista Cedric Bixler-Zavala le añadiera las extrañas letras.

Luego, López se encerró junto al productor Rich Costey con la intención de terminar el disco lo antes posible antes de que «la maldición volviera a atacar«. Pero la misma ya campaba a sus anchas: Costey vio como varios de los temas desaparecían de su ordenador mientras la banda trabajaba en ellos.

De forma que López decidió que lo mejor sería quemar el tablero para que la maldición terminara. «Lo que debía ser un trabajo de tres semanas se convirtió en tres meses. Casi lo dejo,» reconoce. «Todo lo que sucedió es verdad. Pero, y toquemos madera, las cosas se han calmado desde que acabamos.«