
Realmente podríamos decir que este disco es el equivalente, tres años después, de aquel discazo de Refused, "The Shape of Punk to Come" en el sentido de que supuso una nueva reinvención del hardcore, que dio lugar al llamado sonido post-hardcore.
Y es ahí precisamente donde radica la grandeza de este Relationship of Command, en su originalidad, en un sonido que no recuerda a nada de lo hecho hasta aquel momento. Era hardcore, sí, pero no sonaba como una máquina, ese sonido mecánico que tan magníficamente habían fijado unos años antes Refused y Snapcase, sino que sugería algo mucho más natural, fluía de manera menos esquemática, matemática. La voz, a su vez, tampoco era utilizada a golpe de gritos guturales, como dándole una reprimenda al mundo, sino que eran gritos de desesperación, más parecía un recurso para hacerse oir que para expresar mala leche. Y, sobre todo, el cambio estaba en las estructuras, mucho más complejas que las del hardcore tradicional de Snapcase, siguiendo la brecha abierta por Refused en "The Shape of Punk to Come".
Pero no hay disco bueno sin buenas canciones, por muy rupturista que sea el concepto. Y aquí las hay, vaya si las hay. Para empezar el disco rompe con la inicial ArcArsenal, un auténtico puñetazo en las narices, que te noquea nada más empezar. Lo mismo prácticamente podemos decir de One Armed Scissor, el single más celebrado de su discografía y un gran ejemplo de canción larga (relativamente, sus 4 minutos largos en el mundo del hardcore son casi un exceso) que consigue mantener la intensidad gracias a una estructura inteligente con partes distintas entre estribillo y estribillo. Invalid Litter Dept. cambia totalmente de registro, es una canción mucho más pausada con piano incluido, Cedric casi hablando sobre la base rítmica y un estribillo melódico memorable. Enfilade es una originalísima canción que empieza con una inquitante conversación telefónica y una base electrónica sobre la que Cedric canta con voz distorsionada para finalmente desembocar en un estribillo buenísimo tras una parte de percusión. Cosmonaut es otra grandísima canción que destaca por el tratamiento de las guitarras, por su intensidad y por su estribillo. Pero quizá el momento más inspirado del disco sea Rolodex Propaganda, con colaboración de Iggy Pop incluida, un tema original y muy positivo. No hay que olvidar los logradísimos medios tiempos Quarantined y Non-zero possibility.
Resumiendo, un disco muy original e impecablemente ejecutado, del que no hacen falta demasiadas escuchas para disfrutar al máximo y que marcó una antes y un después en la historia de la música: quizá esta ruptura en el hardcore, si no fue tan evidente como la de Refused en 1997, sí fue más efectiva (aunque no tuvo continuidad, también en este caso el grupo se separó tras la edición de su mejor álbum) y este género nunca volvió a ser el mismo.