

Breaking Benjamin regresan tras unos cuantos años de silencio, tras su último trabajo, "Phobia". Si en ese disco ya pudimos apreciar que el sonido del grupo se disfrazaba de un cargante barroquismo, podemos asegurar que, en parte, "Dear Agony" continúa ese legado de sobreproducción y temática a la vez tan oscura como melódica.
Así pues, el grupo de Benjamin Burnley parece haber optado por un sonido más bien continuista, sin mojarse en aguas distintas de las que ha solido navegar siempre Breaking Benjamin.
¿Es esto algo bueno o malo? En mi opinión, creo que esta vez el grupo se ha quedado a medias. Destaco temas como "Crawl", "Into The Nothing", "Fade Away", "Anthem of The Angel", "Hopeless" y "Lights Out", que dan un soplo de aire fresco al conjunto y que personalmente me han gustado.
En cuanto a las demás, hay de todo. Algunas más o menos resultonas y otras que terminan por aburrir. Las canciones lentas, como "Give Me a Sign", quizá sean lo más pesado del disco, y para mi gustos se hacen demasiado largas.
Por otra parte, la producción deja bastante que desear. Sin sonar genérica ni mala, me ha parecido demasiado cargada en muchas ocasiones. Los excesivos punteos por encima de las guitarras rítmicas, dolorosamente bajadas de volumen, son una muestra de ello.
Otro fallo que encuentro en las canciones en general es el abuso de la repetición del estribillo en la parte final del tema, alargándolos hasta extremos que terminan por aburriendo. Algunas canciones, durando algo menos, serían mucho más escuchables y no cansarían tanto.
¿Entonces... vale la pena? Esto ya sería subjetivo. No es un mal disco, pero no deja de ser un trabajo sin más pretensiones que las de vender y contentar a los fans que recelan de los cambios en la carrera musical de su artista favorito. Es una muestra del acomodamiento de la mayoría de grupos de rock/post-grunge actuales, que llegan a un punto de su carrera en la que parecen incapaces de seguir desarrollando su sonido y optan por sacar cada tres o cuatro años el mismo tipo de material.
Me parece realmente preocupante que un grupo que lanzó su debut hace sólo siete años, en 2002, parezca ya tan falto de ideas. Algo me dice que éste será el último disco de Breaking Benjamin, porque volver a sacar algo en la misma línea que "Dear Agony" dudo que juegue a su favor. De todos modos espero equivocarme y que de aquí un tiempo el grupo vuelva, esta vez con un disco más variado, consistente y que sepa mostrar una evolución de su sonido.
Aún así, "Dear Agony" es un álbum que gustará a los que ya les gustó el "Phobia", y en general a los seguidores del grupo. Tiene buenas canciones, temas pegadizos y la mezcla de gritos guturales y voces melódicas de Ben Burnley seguro que atrae a más de uno.
En definitiva, un disco decente, que no arriesga, pero que puede llegar a ser bastante disfrutable.
Bueno el comentario anterior: lo que quiere Breaking Benjamin es seguir con sus influencias, y buen apunte, seguir complaciendo a los fans en no cambiar su estilo.