Pocos grupos pueden presumir de haber hecho uno de sus mejores trabajos con su noveno disco de estudio. Existen 4 razones básicas por la que este disco es una auténtica obra de arte:
1º.- "Watershed" está basado en una riqueza instrumental impresionante, con cambios de ritmo, estructuras complicadas y yo resaltaria una armonización perfecta.
2º.- La llegada de Fredrik Åkesson como nuevo guitarrista ha hecho que el nivel de virtuosismo de este grupo haya crecido de forma exponencial.
3º.- Otro de los puntos fuertes de este disco, es la confirmación de que nuestro querido Mikael Åkerfeldt, ha visto que cantando no le hace falta sacar la voz de las cavernas para clavar los temas del disco, cosa que se agradece, ya que facilita la escucha y pone las melodías de voces a la altura de las canciones.
4º.- La gran variedad de estilos que existe entre tema y tema: no es un disco de metal doom, pero tampoco podemos decir que sea un disco de hard rock. Digamos que es una mezcla de el estilo desarrollado en "Ghost Revieres" con la dulzura del "Damnation".
Poco más queda por decir, es un disco que se disfruta poco a poco y es de esos poquísimos discos que se puede quedar fácilmente 1 semana entera en el reproductor, cadena, portátil, etc. sin aburrir ni lo mas mínimo.
Esperemos que como los buenos vino Opeth sigan mejorando con el tiempo.