Siguiendo con la fórmula que les lanzó al éxito mundial con su "The Silent Force", Within Temptation ha editado un álbum en el que deja casi completamente de lado la faceta gothic-metal europea, que incluía sonidos celtas que evocaban a la naturaleza y a la armonía, para continuar con la estela americana al más puro estilo Evanescence.
La presencia de singles como "What Have You Done" en el que colabora el cantante de Life Of Agony (Keith Caputo) introduce al oyente en una atmósfera de metal americano demasiado manido, con una introducción de sonidos electrónicos y con guitarras y batería casi inexistentes, muy por debajo de las voces, con el fin de resaltar la presencia de los dos vocalistas; punto por el cual el single no desmerece para ser escuchado pero deja muy de lado aquella armonía especial que se respiraba en el "Mother Earth".
El segundo single es "Frozen" que tiene tintes de balada y posee un videoclip en la onda de "Stand My Ground", y es que quizás esta canción sea la que marque el punto de partida compositivo del grupo en este álbum.
El tercer single a nivel europeo es "All I Need" que es más blando aún que "Frozen", y en este caso sí que podríamos olvidar que el grupo que toca es Within Temptation y no Celine Dione o cualquier otra diva del pop con pretensiones rockeras.
El resto de temas siguen el mismo "modus operandi" con pequeñas excepciones como "The Truth Beneath the Rose" que nos retrotrae al periodo 1997-2003 en el que se respira esa atmósfera céltica y mágica que grupos como Nightwish o Within Temptation habían creado.
En definitiva "The Heart of Everything" supone una apuesta continuista con respecto a "The Silent Force", no es un disco de innovaciones (salvo el dueto con Keith Caputo) pero tampoco defraudará a los seguidores del grupo; no obstante no es un disco recomendable si el fin es el de conocer la trayectoria o el estilo musical del grupo, puesto que se vería empañado por una inevitable comparación con Evanescence.
Afortunadamente en la formación holandesa Sharon den Adel no ha acaparado todo el protagonismo como sí hiciera Amy Lynn Lee en la formación de Little Rock.
La banda de rock/metal gótico más representativa de toda Europa vuelve al mercado después de su exitoso y polémico "The Silent Force", habiendo superado los varios errores cometidos en este y mostrando una importante evolución en la banda.
Cabe decir que este álbum abre de la mejor manera con el sencillo "The Howling" que es una canción muy bien instrumentada que armónicamente nos recuerda bastante las canciones de "Mother Earth" o de "The Silent Force" aunque más fuerte y agresiva; además Sharon den Adel usa las notas más graves de su amplio registro vocal dotándole a esta canción de un sonido fuerte y a la vez melodioso totalmente acertado.
Luego pasamos al punto más fuerte del albúm: la famosa y criticada "What have you done" con Keith Caputo que muestra un estilo totalmente diferente y opuesto a el anteriormente mostrado por la banda y no por eso es una mala canción, solo es distinta, bastante enérgica y rítmica aunque no de mis favoritas ya que inevitablemente me recuerda a la excesivamente famosa "Bring me to life" de Evanescence. Aún así es un importante corte en al álbum.
"Frozen" tiene un sonido suave y cercano a la balada, es una buena canción que explora un nuevo estilo de la banda aunque sin dejar su esencia de lado. Luego pasamos a "Our solemn hour" una canción con un estribillo enérgico y bastante adictivo que nos recuerda bastante a "Jillian (I'd give my heart)" pero esta es mucho más elaborada, además de que Sharon hace gala de gran registro vocal al igual que en "The heart of everything" alternando tonos muy agudos con otros muy graves, ambas bastante buenas y sin duda de mis favoritas del albúm.
"Hand of sorrow" es una canción impresionante, muy rítmica y enérgica, pero la verdad le hace falta algo que nos enganche a ella y la haga adictiva. Pero luego se nos presenta "The cross", quizá la más espectacular de todo el album: oscura, suave, pero agresiva a la vez, sorprenden los repentinos cambios de tono por parte de Sharon, el "cacareo" que hace en varias ocasiones y lo tremendamente adictiva que resulta con un estribillo muy emocional y punzante que hacen de esta canción un completo orgasmo musical. "Final destination" es bastante correcta y bien hecha lo que no es raro para tremenda banda como lo es WT aunque no es muy atractiva como si lo son las dos baladas "All I need" y "Forgiven" muy melódicas, emocionales y hermosas, y aunque prefiero la primera, ambas son grandes. En fin estoy de acuerdo con la señorita Den Adel en que este es el mejor álbum de su carrera, ya que conserva la esencia de la banda pero innovando y probando nuevos sonidos haciendo de este el álbum más variado, agradable y menos repetitivo de la banda. Excelente.